ENFERMEDADES DE GUARDERÍAS 


Entérate cuáles son las más comunes y cómo se contagian.

No cabe duda de que las guarderías o estancias infantiles son un gran apoyo para los padres y las madres trabajadoras, ya que les permiten desempeñar sus labores mientras sus hijos están siendo cuidados. Además, estas estancias contribuyen a que los niños sean más sociables, aprendan a seguir reglas y adquieran hábitos.

Más allá de los beneficios

Aunque las guarderías son útiles y necesarias, no hay que olvidar que tienen a su cuidado una gran cantidad de niños. Esto las convierte en un punto importante para el contagio de enfermedades, principalmente respiratorias, gastrointestinales, exantemáticas, oftalmológicas y urinarias.

Así se contagian

La mayoría de las enfermedades infecciosas se transmite por medio de la saliva. Por ejemplo, cuando un niño está enfermo y chupa algún juguete, los gérmenes se quedan en éste durante un tiempo. Entonces, cuando otro niño chupa este mismo objeto, se contagia.
Enfermedades respiratorias. Se propagan por medio de la saliva: al estornudar, toser y hasta por medio de las manos u objetos que han sido chupados por los niños.
Las más comunes: Faringitis, rinofaringitis, faringoamigdalitis, rinitis y bronquiolitis.



Enfermedades gastrointestinales. Son causadas por virus, bacterias y parásitos. Las virales pueden ir acompañadas por vómito, diarrea, fiebre y deshidratación. Un ejemplo de éstas es el rotavirus que, si no se trata a adecuadamente, suele causar severas complicaciones en los sistemas respiratorio y digestivo. Para dar un diagnóstico y un tratamiento adecuados, en ocasiones son necesarios los estudios de materia fecal.

Las más comunes: Diarrea leve, rotavirus y gastroenteritis infecciosa

Enfermedades exantemáticas. Son erupciones en la piel: su aparición puede ser súbita y salir en todo el cuerpo. Generalmente son manchas, ámpulas o puntos rojos. Pueden ser cuadros muy leves o agresivos, todo depende del estado nutricional e inmunológico de cada niño.

Las más comunes: Varicela, rubéola y sarampión.



Enfermedades oftalmológicas. Se caracterizan por enrojecimiento en los ojos y una producción variable de lagañas. Los niños suelen contagiarse al agarrar objetos contaminados con algún germen y  luego tocarse los ojos.

La más común: Conjuntivitis, padecimiento que, en casos leves, se puede tratar con un  lavado del ojo con manzanilla, sin embargo, es recomendable consultar a un oftalmólogo.

Contaminaciones urinarias. Se presentan por una mala higiene, como dejar al niño con el pañal sucio por largo tiempo, también por un mal aseo de los genitales y por la falta de higiene del personal  de la guardería.

Las más comunes: No hay que confundir una contaminación urinaria con una infección urinaria, ya que ésta última es señal de algún problema anatómico de la vía urinaria y no por cuestión de higiene.

Otros problemas
Los traumatismos, como golpes, cortadas y hasta rasguños, también son una causa común de la consulta médica.

¿Cómo prevenir el contagio?
Tanto en las guarderías como en el hogar, las medidas de prevención resultan necesarias para evitar las infecciones.

En la guardería

Verifica que el personal efectivamente vigile a los niños y esté calificado
Fíjate que la preparación y el tipo de alimentos sean higiénicos y de calidad
Pregunta si cuentan con personal capacitado que actúe como filtro para evitar el acceso a lactantes o niños enfermos.

Pide información sobre la limpieza que realizan: cada cuánto desinfectan y fumigan las áreas de cuidado infantil.

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